viernes, 21 de noviembre de 2008

CARACTERISTICAS DEL ROMA´NTICISMO EN LARRA

Temperamento e ideas. Larra y el Romanticismo
Larra parece la encarnación del hombre romántico.
Su personalidad se define tanto por su inteligencia penetrante como por su vulnerable sensibilidad.
En cuanto a sus ideas políticas, le movía un patriotismo crítico; desde su ideal de progreso combatía el atraso de España. Sus decepciones en este tema son parte central de su profundo desengaño.
Él encarna plenamente ese choque entre el ideal y la realidad que es la médula de la angustia del momento. De ahí saldrá una concepción desengañada y trágica de la vida.
Larra, escritor
Se había educado en el gusto neoclásico. En 1834 publica una novela histórica (el doncel de don Enrique el Doliente) y estrena el drama Macías, que, aunque respeta la regla de las tres unidades, es romántico por el contenido.
También era romántica su postura contra cualquier dogma literario y a favor de la libertad creadora, del talento individual. Él rechaza una “literatura reducida a las galas del decir” (Que sea bonita, pero sin fijarse del contenido). Rechaza el culteranismo.
La critica de Larra. Artículos literarios y políticos.
En este terreno, sólo tiene como predecesores a Quevedo en el s. XVII o a Feijoo, Cadalso y Jovellanos en el s. XVIII. Larra crea un nuevo periodismo.
Sus artículos se han dividido en tres grupos: de crítica literaria, políticos y "de costumbres".
Los artículos de crítica literaria interesan sobre todo como testimonios de las letras del momento y de la evolución de los gustos del autor.
En los artículos políticos, fustigó el absolutismo y a los carlistas. Dejó constancia de su desacuerdo con cierta política liberal (desamortización de Mendizábal).
Los artículos de costumbres
Lana dota a sus visiones una fuerte carga crítica.
En la sociedad española, en general, fustiga el atraso, la ignorancia, la ramplonería y rechaza un burdo casticismo. También critica la lentitud o ineficacia de la Administración.
Muchos artículos se ocupan de aspectos concretos de la vida española.
Ciertos artículos se alzan a un plano existencial y expresan su concepción desengañada y trágica de la vida.
El estilo de Larra
La primera impresión que nos produce la lengua de Larra en la de modernidad: rompió con tendencias de moda: desechó las galas de decir. El estilo recargado de los últimos neoclásicos; por otra, se apartó de la retórica arcaizante de ciertos románticos. Al igual que en las costumbres, rechazó el casticismo en el estilo. Y con su sentido progresista se opuso al purismo lingüístico. El idioma debe evolucionar al compás del tiempo y responder a las necesidades de la comunidad moderna. Tenía un estilo personal caracterizado por el vigor, enérgico, contundente.
Su lengua se adapta fácilmente a los diversos tonos.
Significación de Larra
Es el primer escritor que puede considerarse como rigurosamente moderno, además de por su estilo, por su actitud personal independiente (es probablemente el primer autor que escriba fuera del régimen del mecenazgo y que se ganaba la vida con su pluma).
Con él, la prosa, y con Bécquer y Rosalía en el verso comienza propiamente la literatura contemporánea española.
La estética romántica. Líneas generales.
Las tendencias estéticas eran opuestas a las del Neoclasicismo.
La estética romántica mostrará formas inquietas, dinámicas, y hasta distorsionadas y gesticulantes. Es una estética basada en el dramatismo y en la intensidad.
Se rechazan los cánones y reglas. No se admiten límites para la inspiración o la expresión.
Los románticos vuelven los ojos a autores despreciados de etapa anterior: ensalzan a los primitivos (Romero) o a los medievales ( cantares de gesta) y rehabilitan a los barrocos (Lope).
Temas y formas en la poesía romántica
La exaltación del “yo”, el intimismo y el desbordamiento afectivo encuentran su máxima realización en el lirismo.
Las decepciones son abundantes y los sentimientos encuentran marco adecuado en la noche, los lugares apartados, los cementerios, . . .
Adquiere especial desarrollo la poesía narrativa, inspirada en temas históricos, legendarios o exóticos.
En lo formal, se endiosa la “inspiración”, la espontaneidad.
En la versificación, los románticos realizaron una notabilísima ampliación de formas: rehabilitaron formas casi olvidadas (romance) y crearon muchas otras.
La prosa romántica. Tendencias
Dos direcciones temáticas: la evocación histórica v la pintura de costumbres.
A la primera le corresponde la novela histórica. Su desarrollo está marcado por la influencia de Walter Scott. Salvo excepciones, nuestra novela histórica está inspirada por actitudes tradicionalistas, que oponen a los tiempos modernos los valores de un pasado “noble”.
El costumbrismo responde a motivos similares. Ante todo se debe al gusto por lo peculiar: los “cuadros de costumbres” recogen modos de vivir, costumbres populares o tipos representativos. Y también se caracterizan por la alabanza de lo tradicional y lo castizo.
Temas y formas del drama romántico
Temas:
Los asuntos se componen de amores imposibles, pasiones ilícitas, rebeldías políticas o morales, venganzas, … y todo ello marcado por un destino trágico, por “la fuerza del sino”.
Los personajes presentan rasgos extraños y singulares.
Los ambientes excepcionales: castillos, conventos, cementerios, . . .
Se observa preferencia por lo histórico o por lo legendario y novelesco.
Las formas son opuestas a las del teatro neoclásico:
Se borra la separación entre la tragedia y la comedia. Es el drama.
La división de actos no responde a un criterio uniforme
Se conculca la regla de las tres unidades: el argumento puede presentar acciones diversas que se entrecruzan; no se conocen límites de tiempo; la escena cambia con frecuencia de lugar.
Conviven el estilo “sublime” y el estilo “bajo” o llano.
La prosa y el verso pueden mezclarse en una misma obra.
Los recursos escenográficos adquieren gran importancia.
El drama romántico ensalza con las características de nuestro teatro del siglo de Oro. Fue un retorno hacia hábitos teatrales muy arraigados en el gusto español.